En el auténtico corazón de Aprica, justo enfrente de la escuela italiana de esquí y snowboard Aprica, donde las pistas nevadas cobran vida por la mañana y el aroma de las montañas acompaña cada paso, se abre una gran puerta de madera, sólida y acogedora. Al lado, una pizzería siempre animada, también perfecta para llevar, para llevar a casa el sabor de las fiestas.
El ascensor te lleva al segundo piso. A la derecha, una puerta que promete intimidad y calidez: My Home. Un nombre que cuenta una historia real.
La entrada te da la bienvenida con una cuidada preentrada, un espejo que refleja las sonrisas y un asiento cómodo donde puedes quitarte los zapatos, evitar el frío y empezar a sentirte inmediatamente como en casa.
La sala de estar se abre de forma amplia, luminosa y envolvente. El estilo es montañoso con toques vintage, auténtico, vivido, lleno de alma. La chimenea, una protagonista elegante, calienta el ambiente e invita a relajarse. Desde la sala de estar, la vista se pierde en una vista encantadora: la escuela de esquí justo en frente y las pistas nevadas, blancas y silenciosas que parecen entrar en la casa.
La cocina, grande y totalmente equipada, refleja el verdadero espíritu de Casa Mia: horno, lavavajillas, tetera, cafetera. Es una cocina muy apreciada por el propietario, y es por eso que aquí todo es acogedor, práctico y agradable. La mesa con seis sillas invita a disfrutar de cenas tranquilas y agradables, mientras que los antiguos esquís de las paredes recuerdan la tradición y la historia de las montañas. El sofá vintage y la cama con dos sillones completan un espacio diseñado para compartir y relajarse.
La zona de dormir ofrece comodidad y tranquilidad.
Una habitación grande con una cama individual y una segunda cama plegable, un gran armario y una luz tenue, perfecta para adultos y niños.
La cálida y acogedora habitación doble, con una cómoda cama, un amplio armario y mesitas de noche, es un remanso de silencio y descanso.
El baño, completo y funcional, está equipado con lavabo, bidé, inodoro y una gran ducha con asiento, diseñada para el máximo confort después de un día en la nieve. También hay una lavadora, para unas vacaciones sin preocupaciones.
En el exterior, un cómodo y cercano aparcamiento, o franjas blancas gratuitas, para moverse con total libertad.
Casa Mia no es solo un lugar para quedarse.
Es un verdadero hogar, vivido, amado.
Un lugar donde la montaña entra por las ventanas y el calor permanece en el corazón. ❄️🔥